Debido a la difícil situación económica, muchas empresas no pueden afrontar el pago de sus préstamos de la SBA (Administración de Pequeñas Empresas) sin comprometer su rentabilidad, lo que provoca que los impagos alcancen niveles récord.
Las condiciones originales de los préstamos eran generosas, y algunos préstamos, como el PPP, podían ser condonados si se cumplían ciertos criterios. Si no es posible mantener las condiciones originales, el préstamo entra en mora y se remite directamente a la Oficina de Servicios Fiscales (BFS).
Las condiciones del BFS no son tan generosas como las de su préstamo original, por lo que, estratégicamente, conviene proteger las condiciones originales si es posible. Si se produce un impago, hablar con un profesional con experiencia le ayudará a comprender sus derechos y opciones.
Una vez remitida la deuda al BFS, el gobierno intentará enérgicamente cobrarla utilizando medidas de cobro tradicionales como embargos bancarios, retenciones salariales y gravámenes. Para evitarlo, debe demostrar al BFS que carece de la capacidad financiera para pagar la totalidad del saldo. Entonces podemos ayudar a establecer tres caminos:
Acuerdo de pago a plazos: Configurado para pagar el saldo completo a plazos.
Acuerdo de pago a plazos parciales: Le permite pagar mucho menos del importe total adeudado.
Oferta de compromiso: Liquida el importe total del préstamo adeudado por una cantidad mucho menor que el total.